Los Partidos Politicos Nacionales y la Estadidad

NR – Un hábito y costumbre de los izquierdistas populares y separatistas en Puerto Rico, es mentir, especialmente  sobre la historia de Puerto Rico. Los Estadistas los hemos dejado que reescriban la historia a su manera. Eso Tiene que Cambiar. Los Estados Unidos entraron a Puerto Rico a petición de tres Puertorriqueños y fueron recibidos con música y flores. Todas las asociaciones y entidades y todo el Pueblo (excepto 334 Personas que firmaron una simple Declaración Jurada no aceptando la Ciudadanía Americana y solo 13 murieron sin ella), solicitaron y se alegraron de la concesión de la Ciudadanía Americana,

En 1928 apareció por primera vez la mentira de que los Estados Unidos le concedieron la Ciudadanía Americanos p-ara que los Puertorriqueños participaran en sus guerras (Véase libro de Cabranes), porque desde el 1900 los Puertorriqueños se enlistaron en el Ejercito Americano en una proporción cada día mayor a los Estados.

Cuando los Americanos llegaron a Puerto Rico, nuestra Isla era más pobre que Haití, era el Puerto Pobre del Caribe, lo más pobre de las Américas. Cuando llegaron los Americanos el 97% de los Puertorriqueños no sabia leer ni escribir y no existían escuelas publicas, Los Americanos trajeron las escuelas públicas y la UPR, trajeron la educación y crearon la cultura Puertorriqueña. La Salud era la pero de América, y trajeron medicinas y curaron a los Puertorriqueños. Crearon embalses, carreteras, edificios, fuentes de empleo, desarrollos y crearon una economía. Trajeron libertad individual y han tratado de ensenarnos democracia.

Los populares nunca han sabido administrar al Gobierno, y solo se dedican a comprar conciencias con fondos públicos y a esquilmar los dineros del Pueblo y a apoderarse del trabajo de los Americanos han realizado en Puerto Rico.

Es el momento en que los Estadistas comencemos a presentar la verdad con pruebas(a los Pro-Americanos nos exigen pruebas, a los Neo-Comunistas NO) para que la gente entienda lo mentirosos que son los populares, izquierdistas y separatistas en Puerto Rico.

Los Partidos Políticos Nacionales y la Estadidad para Puerto Rico

Por: Wilfredo Santiago-Valiente, Ph. D.

De cara a la consulta plebiscitaria de noviembre es aconsejable examinar las posturas de los partidos nacionales en torno a la estadidad para mejor entender la dinámica política entre Puerto Rico y Estados Unidos y encauzar futuros eventos. 

El Partido Republicano Puertorriqueño, fundado en 1899 por José C. Barbosa, decide afiliarse al Partido Republicano Nacional y en el ano de 1903 José Gómez Brioso y Roberto H. Todd se trasladan a Washington para gestionar la misma. Apoyada la iniciativa por el Presidente Teodoro Roosevelt y los senadores Marcus Hanna y Joseph B. Foraker, defensores de la estadidad, el Comité Nacional acepta la petición y luego  ratificada por la Convención de 1904. De cara a la consulta plebiscitaria de noviembre es aconsejable examinar las posturas de los partidos nacionales en torno a la estadidad para mejor entender la dinámica política entre Puerto Rico y Estados Unidos y encauzar futuros eventos.

El Partido Republicano Puertorriqueño, fundado en 1899 por José C. Barbosa, decide afiliarse al Partido Republicano Nacional y en el ano de 1903 José Gómez Brioso y Roberto H. Todd se trasladan a Washington para gestionar la misma. Apoyada la iniciativa por el Presidente Teodoro Roosevelt y los senadores Marcus Hanna y Joseph B. Foraker, defensores de la estadidad, el Comité Nacional acepta la petición y luego  ratificada por la Convención de 1904.

En 1905 el Presidente Roosevelt envía un mensaje al Congreso recomendando la extensión de la ciudadanía y en 1906, durante una visita a la Isla, ratifica la propuesta en discurso pronunciado en la recién fundada Universidad de Puerto Rico. La propuesta fue incorporada en la plataforma republicana de 1908 y apoyada por su sucesor William H. Taft. Conforme a la plataforma, el congresista Merry E. Olmsted (R. Penn) somete enmiendas a la Ley Foraker otorgando la ciudadanía, pero descarta sustituir el Consejo Ejecutivo por un Senado electivo, lo que incomoda al mayoritario Partido Unión de Puerto Rico, particularmente a su emergente ala independentista.  

Ante la oposición, un molesto Presidente Taft declara que otorgar la ciudadanía no debía implicar una “obligación” del Congreso a otorgar la estadidad, lo que incomoda al liderato republicano y precipita su desafiliación del Partido Nacional. Sin embargo, previo a la convención de 1920, el congresista simpatizante con la estadidad Horace Mann Towner (R. Iowa), designado gobernador de la Isla (1922-1930) por Warren Harding, insta a los republicanos puertorriqueños a reanudar su afiliación y enviar, como hasta hoy, delegados a la misma.

Al debatirse el Acta Foraker (1900), el Partido Demócrata, particularmente legisladores “populistas”, favorecían un gobierno territorial en Puerto Rico, es decir, la extensión inmediata de la Constitución y la ciudadanía. De hecho, Barbosa considero afiliar el partido al Partido Demócrata. Sin embargo, la oposición al comercio libre con Puerto Rico por el bloque demócrata del sur inclino la balanza al Partido Republicano. Puede argumentarse, sin embargo, que el Partido Demócrata no ha renunciado a su postura de inicios de siglo XX.

Por ejemplo, el Partido incluye en su plataforma de 1940 la elección del gobernador por los puertorriqueños en ruta a la admisión como Estado. Debe señalarse que al someter el Presidente Truman al Congreso la Ley de Gobernador Electo (1946) la misma fue radicada por el republicano John L. Crawford y que la Ley 600 autorizando al territorio redactar su constitución fue una iniciativa bipartita.

Por otro lado, al Muñoz intentar “culminar” el Estado Libre Asociado y el comisionado Fernós Isern radicar el Bill Fernós-Murray (1959) con el fin de definir el ELA tal que no pudiera catalogarse  “territorio” y mucho menos “colonia”, el proyecto fue rechazado por los demócratas, particularmente el poderoso senador Henry M. Jackson. Ante el fracaso, Fernós retira el mismo en espera de una victoria de John F. Kennedy en 1960.

Elegido Kennedy, Muñoz solicita la creación de una comisión “secreta” para dilucidar el asunto. Durante las deliberaciones los puertorriqueños solicitan el reconocimiento de la “soberanía” y la ratificación de un “pacto” de “asociación permanente”. Radicada la legislación por el demócrata Wayne N. Aspinall (1963), la misma es cuestionada tanto por demócratas como republicanos, particularmente el republicano John P. Saylor quien inquirió airado quien había redactado tan increíble proyecto.

El Partido Republicano Nacional ha promulgado la estadidad desde principios del siglo XX, mientras los demócratas han rechazado como incompatible con la tradición democrática y federativa norteamericana la noción de un ELA “culminado” y/o  “soberano ” constituido por ciudadanos nacidos en Puerto Rico sin representación en el Congreso.

Wilfredo Santiago-Valiente, Ph.D.
Economista e Historiador
111 Casas Bellas
Santa Teresa, Nuevo Mexico, USA 88008

Tel. 575/589-2389

En 1905 el Presidente Roosevelt envia un mensaje al Congreso recomendando la extensión de la ciudadanía y en 1906, durante una visita a la Isla, ratifica la propuesta en discurso pronunciado en la recién fundada Universidad de Puerto Rico. La propuesta fue incorporada en la plataforma republicana de 1908 y apoyada por su sucesor William H. Taft . Conforme a la plataforma, el congresista Merry E. Olmsted (R. Penn) somete enmiendas a la Ley Foraker otorgando la ciudadanía, pero descarta sustituir el Consejo Ejecutivo por un Senado electivo, lo que incomoda al mayoritario Partido Unión de Puerto Rico, particularmente a su emergente ala independentista.  

Ante la oposición, un molesto Presidente Taft declara que otorgar la ciudadanía no debía implicar una “obligación” del Congreso a otorgar la estadidad, lo que incomoda al liderato republicano y precipita su desafiliación del Partido Nacional. Sin embargo, previo a la convención de 1920, el congresista simpatizante con la estadidad Horace Mann Towner (R. Iowa), designado gobernador de la Isla (1922-1930) por Warren Harding, insta a los republicanos puertorriqueños a reanudar su afiliación y enviar, como hasta hoy, delegados a la misma.

Al debatirse el Acta Foraker (1900), el Partido Demócrata, particularmente legisladores “populistas”, favorecían un gobierno territorial en Puerto Rico, es decir, la extensión inmediata de la Constitución y la ciudadanía. De hecho, Barbosa considero afiliar el partido al Partido Demócrata. Sin embargo, la oposición al comercio libre con Puerto Rico por el bloque demócrata del sur inclino la balanza al Partido Republicano. Puede argumentarse, sin embargo, que el Partido Demócrata no ha renunciado a su postura de inicios de siglo XX.

Por ejemplo, el Partido incluye en su plataforma de 1940 la elección del gobernador por los puertorriqueños en ruta a la admisión como Estado. Debe señalarse que al someter el Presidente Truman al Congreso la Ley de Gobernador Electo (1946) la misma fue radicada por el republicano John L. Crawford y que la Ley 600 autorizando al territorio redactar su constitución fue una iniciativa bipartita.

Por otro lado, al Muñoz intentar “culminar” el Estado Libre Asociado y el comisionado Fernós Isern radicar el Bill Fernós-Murray (1959) con el fin de definir el ELA tal que no pudiera catalogarse  “territorio” y mucho menos “colonia”, el proyecto fue rechazado por los demócratas, particularmente el poderoso senador Henry M. Jackson. Ante el fracaso, Fernós retira el mismo en espera de una victoria de John F. Kennedy en 1960.

Elegido Kennedy, Muñoz solicita la creación de una comisión “secreta” para dilucidar el asunto. Durante las deliberaciones los puertorriqueños solicitan el reconocimiento de la “soberanía” y la ratificación de un “pacto” de “asociación permanente”. Radicada la legislación por el demócrata Wayne N. Aspinall (1963), la misma es cuestionada tanto por demócratas como republicanos, particularmente el republicano John P. Saylor quien inquirió airado quien había redactado tan increíble proyecto.

El Partido Republicano Nacional ha promulgado la estadidad desde principios del siglo XX, mientras los demócratas han rechazado como incompatible con la tradición democrática y federativa norteamericana la noción de un ELA “culminado” y/o  “soberano ” constituido por ciudadanos nacidos en Puerto Rico sin representación en el Congreso.

Wilfredo Santiago-Valiente, Ph.D.
Economista e Historiador
111 Casas Bellas
Santa Teresa, Nuevo México, USA 88008

Tel. 575/589-2389

 

 

Marcha En Contra de los Aumentos y Abusos

You must be logged in to post a comment Login