Después del paro – Los Yulinistas Dejan Una Estela de Destrucción Billonaria

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Después del paro

Aunque sus reclamos sean justos, el actual discurso obrero está obsoleto

1 de mayo de 2017, San Juan Puerto Rico. Como parte del Dia Internacional del Trabajador, trabajadores y sociedad civil puertorriquena marchan desde distintos puntos de la Isla para congregarse en la Milla de Oro en Hato Rey en el llamado Paro Nacional, para manifestarse en contra de las imposiciones de la Junta de Supervision Fiscal y del gobierno de Ricardo Rossello. Manifestantes salen de uno de los puntos el Hiram Bithorn hasta la Milla de Oro. (Josian E. Bruno Gómez / EL VOCERO)

El supuesto paro nacional evidenció lo tóxico de un reclamo genuino cuando en la entrelínea del discurso hay un elemento político con una clara agenda ideológica. Las uniones obreras que organizaron este evento históricamente han sido muy vocales a la hora de protestar contra gobiernos del Partido Nuevo Progresista. Usando un relativismo moral y discursos alternos que activan cada cuatro años, según las coordenadas políticas elegidas en elecciones generales, el movimiento obrero sigue con su mismo discurso, que se originó en la década del sesenta cuando el independentismo vio el obrerismo como punta de lanza hacia la independencia.La imagen puede contener: 1 persona

Consignas usadas por la izquierda latinoamericana durante los años siguientes al triunfo de la Revolución Cubana, y desde hace años en desuso en todo el continente sudamericano, se siguen usando en nuestra ínsula barataria como si fueran consignas actuales. Cuando en realidad son dinosaurios verbales que pasaron a mejor vida, pero que en Puerto Rico tienen actualidad por una izquierda cavernaria que se comporta más conservadora que el sector más a la derecha del espectro político nuestro. Un término como “nacional” se ha usado de manera abusiva en nuestro lar nativo. ¿Nacional en qué término? ¿Cultural, jurídico o político? En sentido político es un contrasentido cuando ha quedado demostrado que Puerto Rico es una colonia sujeta a los poderes plenarios del Congreso. Lenguaje apropiado sería “paro colonial”.La imagen puede contener: una o varias personas y personas sentadas

Aunque sus reclamos sean justos, el actual discurso obrero está obsoleto. En sus orígenes se inició con una clara filosofía cristiana, como magistralmente lo ha explicado el teólogo brasileño Leonardo Boff; pero en Puerto Rico es patente la politización de este sector, que en los Estados Unidos se origina con fuerza el 1 de mayo de 1886 por el reclamo de salarios justos, días de descanso para el trabajador y jornada de ocho horas, como lo fue la protesta que hicieron los líderes obreros en el famoso Haymarket Affair en Chicago.No hay texto alternativo automático disponible.

A principios del siglo XX se fundó en Puerto Rico el Partido Socialista, cuyo líder indiscutible lo fue Santiago Iglesias Pantín, que acompañado por otros líderes obreros como Prudencio Rivera Martínez, Ramón Romero Rosa, Benigno López Castaño, Bernardo Torres y Manuel R. Silva, entre otros, usó su partido como instrumento de redención y búsqueda de justicia para el trabajador oprimido. Las consignas de odio por el diferendo político estaban ausentes del discurso. Al contrario, el diferendo era un complemento más para el fortalecimiento de la democracia.

Sin embargo, ¿qué resolvió el “paro nacional”, si algo? En realidad nada; no fue un paro, fue una marcha que logró recoger a todo el espectro proselitista que históricamente ha estado en contra de que Puerto Rico logre la igualdad política. En 1996 se dio la Marcha de la Nación en Fajardo; en La imagen puede contener: 3 personas, texto2000 la marcha de Vieques y en 2009 la marcha contra la Ley 7. Fueron, como esta, marchas multitudinarias que recogieron la oposición y evidenciaron la histórica relación adversativa que existe entre estos grupos y el movimiento estadista. Lo sucedido el lunes en nada paralizó la actividad económica del País. Los empleados siguieron trabajando, la producción siguió su marcha y la gente que no sigue los noticiarios de ninguna clase prestó atención a los acontecimientos como un punto conspicuo en la cotidianidad de sus vidas.La imagen puede contener: 6 personas, personas sonriendo, texto

Vendrán otras marchas y protestas, pero, como todo en la vida, tendrán principio y fin. La ansiedad del pueblo, la incertidumbre, el infortunio que asoma como fantasma en nuestras vidas no ha podido tener atención ni representatividad en esta protesta que degeneró en motín al convertirse el área bancaria de Hato Rey en una zona industrial de delitos, algo nunca antes visto. Detrás de todo el ruido hay una mayoría silente que siente y padece en lo más hondo de su ser.

Mario Ramos Méndez

MARIO RAMOS MÉNDEZ

Historiador

Vea:  entrevista Wilma Reverón Collazo – YouTube https://youtu.be/vdityX1w-UA

Editorial: Consenso para la reconstrucción

Es de notar que la quiebra solicitada no abarca por ahora toda la deuda, lo que quiere decir que una dinero-suministradaparte todavía se mantendría en el terreno de la negociación posible que provee el Título VI de Promesa

Con la radicación en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos de la anticipada petición de un proceso de bancarrota para el gobierno, Puerto Rico entra en una de las fases más críticas de su historia.

Con ello arranca, a su vez, un periodo decisivo en extremo, porque nos enfrenta a la disyuntiva de simplemente lamentarnos de los síntomas y traumas fiscales que padecemos a causa de nuestras propias irresponsabilidades; o lo aprovechamos como ruptura con un pasado en el que, como norma, el festín de endeudamiento fue activado como fuente de recursos para el “cuadre” presupuestario fácil y amañado.La imagen puede contener: texto

Por eso, la coyuntura de esta acción judicial solicitada por la Junta Federal de Control Fiscal al amparo del Título III de la ley Promesa, debe concienciar a todos sobre el papel que está llamado a jugar cada sector en el esfuerzo de sacar al País del desastre fiscal, económico y social a que ha sido llevado.

No solo con este paso, inevitable, todas las reglas de juego quedan cambiadas, sino que se sienta el precedente de que Puerto Rico, con una deuda pública global que ronda los $69,000 millones y que arrastra un déficit presupuestario de unos $7,500 millones, se convierte en la primera jurisdicción que, a nivel estatal bajo la cobija de Estados Unidos, se lanza a reestructurar su deuda vía bancarrota.La imagen puede contener: texto

Pero, por las razones que sean, tras no lograrse soluciones consensuadas en las conversaciones con distintos grupos de bonistas y otros acreedores, esta petición de quiebra hecha por el ente de control fiscal a solicitud del gobernador Ricardo Rosselló Nevares, crea un escudo protector para que los escasos recursos fiscales disponibles puedan ser destinados a la operación del gobierno y a la cubierta de su nómina; y no al pago sin orden, y sin jerarquía de prioridades, de una parte de la deuda pública.

Varias demandas fueron radicadas, de hecho, desde la medianoche del primer día de mayo, cuando venció el detente (“stay”) establecido bajo la ley Promesa a los pleitos de los acreedores contra el gobierno de la Isla.

De prosperar los pleitos radicados desde el lunes, las exigencias de cobro en estas maltrechas condiciones de las arcas públicas harían muy cuesta arriba proteger el interés público. Y como decía ayer el gobernador Rosselló, la misión es proteger “los mejores intereses” del País, que se traducen en la prestación de los servicios a los que tienen derecho nuestros ciudadanos.No hay texto alternativo automático disponible.

Esta es una protección necesaria, identificada como necesidad urgente desde el cuatrienio pasado, cuando una ofensiva multisectorial de Puerto Rico y su diáspora en Estados Unidos gestionó, sin éxito, en el Congreso el regreso de la Isla al Capítulo 9 del Código de Quiebras federal, del que sin explicación había sido excluida en 1984.

Es de notar que la quiebra solicitada no abarca por ahora toda la deuda, lo que quiere decir que una parte todavía se mantendría en el terreno de la negociación posible que provee el Título VI de Promesa. En este ámbito, la buena fe de las partes es el único combustible efectivo para mover el vehículo de las soluciones.La imagen puede contener: texto

Resta que el poder judicial estadounidense acoja la solicitud de quiebra y que, como dicta el procedimiento, el juez presidente del Tribunal Supremo de Estados Unidos, John Roberts, designe en su momento a quien fungirá de síndico de este proceso cuando se hayan agotado los trámites de rigor, incluyendo el de la atención de las posibles impugnaciones de los tenedores de deudas.

Urge que el País se enfoque. Que el nuevo camino se construya en un debate responsable, que nos dé luz en la lucha contra la debilidad institucional y contra otros males acumulados, como el favoritismo, la estrechez de mira, la incompetencia gerencial y la corrupción, que han conducido a este colapso gubernamental.
Vencer estos males constituye el mejor empuje a la reconstrucción.

Marcha En Contra de los Aumentos y Abusos

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