Tiene que haber consecuencias en la UPR – José M. Saldaña, Expresidente

Tiene que haber consecuencias

Recientemente escribí en una columna para este medio que, desde tiempos inmemoriales, dentro de la UPR han estado en lucha y choque dos visiones distintas de la universidad. La universidad latinoamericana post Reforma de Córdoba, con un marcado activismo y sesgo ideológico de izquierda, en la cual predominan el co-gobierno, la autonomía universitaria, “la libertad de cátedra”, la enseñanza gratuita y la asistencia social a los estudiantes. Esta visión ha sido históricamente promovida y apoyada por la izquierda anti-americana local.La imagen puede contener: 10 personas, personas sonriendo

La otra visión, promovida por don Jaime Benítez: la universidad como “casa de estudio”. Libre en gran medida del sesgo y del activismo político. Una universidad similar a las universidades estatales progresistas de Estados Unidos, regida por una junta de gobierno que representa el interés público y designa a los funcionarios que la dirigen (presidente, rectores, etc.). Esa universidad cuenta con el auspicio fiscal del estado y le rinde cuentas a este.

Esta visión fue apoyada por el PPD mientras don Jaime dirigía la institución y el partido mantenía el concepto de unión permanente con Estados Unidos. Según el PPD se fue moviendo hacia la izquierda socialista, separatista, fue desprendiéndose de la visión de universidad norteamericana, moviéndose la institución cada vez más hacia el modelo de la universidad decadente latinoamericana, políticamente activista y propulsora de la extrema izquierda nacionalista. Esa desgraciadamente es la UPR legada de los García Padilla y la camarilla que hoy la dirige, habiéndola llevado a su actual irrelevancia y desprestigio.La imagen puede contener: una o varias personas y texto

El pasado miércoles vimos en la prensa local al rector del recinto de Cayey de la UPR, Mario Medina Cabá, haciéndose disponible para ocupar la presidencia interina de la UPR con el apoyo de un grupo de los actuales rectores de la institución. Todos ellos personas incondicionales a Tony García Padilla, enemigos de la actual administración, que apoyaron a los estudiantes en la nefasta huelga que culminara con el desprestigio institucional, la pérdida de becas Pell, préstamos estudiantiles, ayudas federales, la puesta en probatoria por la Msche de ocho recintos y daños millonarios a la propiedad pública.

Este personaje Medina Cabán no tiene escrúpulos ni vergüenza. La comunidad universitaria de Cayey sabe que es manipulado por varios profesores de la extrema izquierda y que es propulsor del co-gobierno universitario. Es quien el 4 de abril pasado, en entrevista con CyberNews y WPAB 550,La imagen puede contener: 3 personas, texto ofreció su apoyo a los estudiantes si iniciaban una huelga. “Si usted me está diciendo si yo lo apoyo o no lo apoyo, pues, yo estoy detrás de los estudiantes, punto”. Los apoyó al extremo de marchar con ellos y entregarles las llaves del recinto para que hicieran lo que les viniera en gana. Este personaje participó también activamente en la huelga universitaria de 2010.

Es además uno de los que endosó las pre-propuestas de los huelguistas que no son otra cosa que exigencias irreales, ilegales, encaminadas al establecimiento de facto del co-gobierno universitario.

De haberse aprobado esos pre-acuerdos, onerosos, irreales e ilegales por la pasada Junta de Gobierno, se habría aprobado el producto de una huelga ilegal, estructurado por huelguistas ilegales y representaría haberles entregado de facto la universidad a los revolucionarios delincuentes. Serían responsables de haber permitido elLa imagen puede contener: una o varias personas establecimiento de un nuevo orden universitario hecho a gusto y manera de los huelguistas, para gobernar la institución como les parezca y sin consecuencias para los violadores de la ley y el orden.

Los miembros de la nueva Junta de Gobierno deben tener bien claras las implicaciones que la aprobación de estos acuerdos tendría. Deben rechazarlos de inmediato a pesar de que les presenten esta opción como la única para mantener abierta la universidad.

De igual manera deben rechazar de inmediato la petición de Medina Cabán y de cualquier otro como él, pues con esa designación se estaría legitimando el daño que se le ha hecho a la UPR. Deben nombrar presidente interino a una persona de probada capacidad administrativa, comprometida con una universidad progresista al estilo de lasLa imagen puede contener: 2 personas, texto mejores de Estados Unidos. Un presidente interino que les solicite la renuncia a todos los actuales rectores y funcionarios responsables del presente caos institucional. Deben además descartar el actual proceso irregular de consulta para la presidencia, que está hecho para colocar allí a una persona manipulable por los García Padilla y sectores separatistas revolucionarios de la comunidad universitaria.

La junta debe iniciar de inmediato los procesos para sancionar a los revoltosos causantes de todo el daño a la institución. No podemos continuar con la impunidad ante el delito. Los actos tienen consecuencias. Esa es la primera lección que deben impartirles los miembros de la junta a los estudiantes.

Lcdo. Ramón L. Rosario Cortés

>Twitter: @SecAsuntosPR

Los retos de la Universidad de Puerto Rico no son distintos a los que enfrenta el resto del gobierno. La educación universitaria, sin lugar a duda, es un servicio esencial. También lo es la educación preuniversitaria, la salud, la seguridad y los servicios que prestan los municipios, que incluyen cosas tan básicas como el recogido de la basura. El Departamento de Educación ha realizado eficiencias y ahorros para dar sus servicios ajustados a nuestra realidad fiscal. También se ha hecho lo mismo en salud y seguridad pública. La universidad no puede escaparse de esa realidad y no es real ceñirse a reclamos utópicos.

Mal usó $7.2 Millones con la Tarjeta de Crédito de la UPR – Incluso en botellas de vino de $1,000.00 con fondos públicos. Dejó la UPR con $320 Millones de déficit operacional

Esa realidad es inescapable; se recibió un gobierno con un déficit de $7,600 millones y sin acceso al mercado financiero. Los recaudos que tiene el fisco son los únicos que podemos gastar. Se acabaron los tiempos de presupuestos irreales cuadrados a fuerza de tomar dinero prestado sin capacidad de repago. El último gobernador que pudo hacer eso fue García Padilla en el 2014, en una emisión de bonos de $3,500 millones con intereses leoninos, que es investigada por los federales.

La ausencia o abundancia de audacia de los líderes universitarios que dirigen la UPR provocará que la institución solo haga recortes de cerca de una tercera parte de su presupuesto para el año 2026 o, por el contrario, que logren la verdadera autonomía fiscal haciendo una universidad atractiva que genere ingresos propios. Esto ya lo hacen sus homólogas más prestigiosas en Estados Unidos y Europa. El gobernador ha designado dos grandes recursos a la Junta de Gobierno de la UPR para lograr ese objetivo innovador. Los licenciados Walter Alomar y Zoraida Buxó tienen ese potencial.

La comunidad universitaria cuenta con el apoyo del gobierno. El gobernador ha cumplido sus compromisos. Por ejemplo, logró la aprobación de las medidas legislativas estudiantiles que le allegarían más recursos, destinó su equipo técnico a la universidad, estableció la política pública de contratación de servicios con la universidad, incluyó a la institución en el desarrollo de la industria del cannabis, entre otras medidas. Ahora le toca a la comunidad universitaria.

La Mayoría en la UPR Piensan y Producen por el Bien de Puerto Rico, lo que pasa es que dos o tres docenas de Chavistas, con dos o tres cientos de Tontos Útiles son los Yulinistas Gritones que aparecen en los Medios Noticiosos

Lcdo. Iván Rivera

>Facebook.com/DiscusionPuertoRico

Ramón, en mi parecer los retos de la Universidad de Puerto Rico son mayores en impacto porcentual en comparación con el resto de las áreas administrativas gubernamentales. El ajuste en reducción de aportación presupuestaria del fisco es significativo. Pero, contrario a muchos que pretenden que todo se mantenga igual, creo que esta nueva realidad es una verdadera oportunidad para lograr la tan “cacareada” autonomía universitaria.

Conforme se reduzca paulatinamente la dependencia de los fondos gubernamentales en la UPR, se incrementará el quántum de autonomía.

Coincido contigo en que los nombramiento de los licenciados Alomar y Buxó son un buen comienzo en el largo y difícil camino que debemos recorrer en aras de elevar la “Universidad del Estado” al sitial al que aspiramos los que, por ser producto de la misma, le valoramos y podemos dar fe del instrumento de cambio personal y colectivo que representa para nuestro futuro como país.

Pero, el compromiso debe ser de todos los sectores del País. Es hora de terminar con las “piñas” familiares y de amiguismo mediante los cuales se ha administrado el primer centro docente del País durante las últimas décadas. Mal de fondo que la ha degradado por debajo del puesto 900 de las primeras 1,000 universidades del mundo.

En este nuevo comienzo, es necesario contar con las mejores mentes del País e, incluso, del exterior que puedan aportar a trazar la ruta. Es hora que queden atrás los maniqueísmos administrativos en los que la familiaridad, el partidismo y el amiguismo dibujaban el entorno universitario. El primer paso tiene que ser el establecimiento de una filosofía clara de educación universitaria. En otras palabras, ¿qué tipo de universidad pública queremos? y ¿para qué la queremos? A partir de esa filosofía, delinear el plan de trabajo a corto, mediano y largo plazo, incluyendo el reclutamiento de ese talento vital para el desarrollo académico. El mismo debe contener los objetivos y metas cronológicamente elaborados junto con los instrumentos para obtener las métricas necesarias para evaluar el progreso. Lamentablemente, de eso he escuchado muy poco o quizás nada desde la oficialidad del gobierno. Estaré al pendiente.

Marcha En Contra de los Aumentos y Abusos

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