Clemente: atleta, héroe y mito – Por Juan Zaragoza

Juan Zaragoza TRIBUNA INVITADA

Por Juan Zaragoza

💬1

Clemente: atleta, héroe y mito

En honor a Clemente en su natalicio, mañana, 18 de agosto. Atleta, héroe y mito en una sola persona.

“La aventura del héroe común comienza con alguien quien ha sido privado de algo, o que siente que hay algo ausente de la experiencia de vida disponible a él o los miembros de su sociedad. De ahí, el héroe se embarca en una serie de aventuras más allá de lo ordinario, ya sea para recobrar lo perdido o para descubrir algún elixir que le da nueva vida” (Joseph Campbell, mitólogo).

Para los miembros de mi generación y muchos de generaciones posteriores y anteriores, Clemente cobró una dimensión mitológica muy difícil de entender. Por eso, ya no pierdo el tiempo con algunos amigos del norte explicándoles lo que es Clemente para los latinoamericanos.

Clemente representa el arquetipo del héroe en nuestra sociedad. Hombre que evolucionó de ser un atleta que continuamente luchaba para que se reconociera su talento, a portavoz deportivo y social, a héroe para sus compatriotas y latinos, hasta finalmente convertirse en mito. Evolución que a mi entender fluyó en sus comienzos casi imperceptiblemente, pero al final de su carrera, dirigía sus actos en y fuera del terreno de juego.

Ese convencimiento personal de poder lograr lo imposible, como dice Carl Jung, le permitió vencer sus miedos y dotarlo temporalmente de cualidades casi sobre humanas. Convencimiento que tuvo sus raíces en sus años de juventud y que sufrió su primera gran prueba de fuego al enfrentarse al racismo generalizado cuando se integró a las Grandes Ligas. Rechazado por negro, latino e hispanoparlante, tuvo que desde temprano manejar su fuerte carácter para lidiar con un odio que nunca había conocido.

En su segundo año en las Mayores, allá por el 1956 mostraba ya su coraje e irreverencia como símbolo de protesta ante el sistema y los convencionalismos. Ese año, logró una hazaña que nadie ha podido repetir, un cuadrangular dentro del parque con las bases llenas, para dejar sobre el terreno de juego a los Cubs de Chicago. Fue criticado por muchos, incluyendo su dirigente que es ese momento fungía como coach de tercera base y quien le hizo señas para que se detuviera, al igual que el lanzador que fue víctima de su bate. Se vio por mucha de la prensa de la época como una niñería de un jugador latino que no seguía las reglas. Realmente era todo lo contrario, solo era Clemente convirtiéndose en el Clemente que quería ser.

Dentro de ese atleta superdotado en ciernes coexistieron el desarrollo de los logros deportivos, como la Serie Mundial de 1960, su primer campeonato de bateo en 1961, su primer guante de oro ese mismo año y el avivamiento de su sensibilidad social tanto en la dimensión racial como en el reconocimiento de las necesidades de los niños en Puerto Rico.Image result for Roberto Clemente

Solo si entendemos la intensidad del racismo y la burla que sufrió (incluyendo la prensa deportiva de la época) al igual quelos premios arrebatados por el discrimen, podremos valorar el improbable desarrollo paralelo de su humanismo. El convencimiento de lo que representaba para su pueblo le permitió vencer sus propias limitaciones, dejando a un lado sus miedos y sus rencores.

Ese balance y conciencia de lo que representaba llegó a su clímax al ser abordado, luego del séptimo juego de la Serie Mundial de 1971, para ser premiado como el jugador más valioso. Pudo haber aprovechado ese momento glorioso para reclamar y vociferar contra todas las injusticias que había sido víctima. En cambio, y muy consciente de su impacto social, prefirió echarles la bendición a sus hijos y pedírsela a sus padres. La presencia de esa escena en la memoria colectiva provoca que muchos puertorriqueños y muchos otros latinos sintamos que eso no sucedió hace 46 años, sino solo hace unos momentos.

Con esa entrevista, seguida por la hazaña del hit 3,000 y su inesperada muerte, completó el ciclo de los escogidos, el viaje de hombre a héroe y de ahí a mito.

Discurso de Roberto Clemente que los Estadistas Debemos Aprendernos de Memoria y Recitarlo en todas las Actividades

Iván ‘Pudge’ Rodríguez abogará por la estadidad – Como Hizo Roberto Clemente

Otras columnas de Juan Zaragoza

martes, 25 de julio de 2017

El arte de robar

El exsecretario de Hacienda Juan Zaragoza analiza cómo el robo y la corrupción desde el gobierno se han normalizado y convertido en conductas habituales.

martes, 25 de julio de 2017

El arte de robar

El exsecretario de Hacienda Juan Zaragoza analiza cómo el robo y la corrupción desde el gobierno se han normalizado y convertido en conductas habituales.

miércoles, 7 de junio de 2017

La sábana presupuestaria no da para arroparnos

El exsecretario de Hacienda Juan Zaragoza analiza el recién presentado presupuesto y, cual sábana, asegura que requiere del encogimiento del pueblo con los ingresos estimados.

Marcha En Contra de los Aumentos y Abusos

You must be logged in to post a comment Login