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 En la foto Carmen Yulín Cruz. (Josian E. Bruno Gómez / EL VOCERO)

Luego de varios días durante el mes de agosto de mucho hablar sobre la actuación desleal del actual presidente del PPD, Héctor Ferrer, para con el gobierno de Alejandro García Padilla y de la propaganda mezquina que contra Puerto Rico este aprobara y llevara al Congreso; luego de la actual crisis institucional sobre la posible pertinencia del PPD en el actual momento, de censurar actuaciones y de pedir renuncias, el liderato popular se reunió para ajustar cuentas, repensar su partido sin norte y llevarlo a sus raíces de vergüenza, pero pasó lo que allí siempre pasa …nada. Mejor dicho, pasó algo… la renuncia de Yulín a la vicepresidencia del PPD. Con esto tendrá la libertad de acción que necesita para sus fines electorales. Lo demás fueron inconsecuentes pujos “de moralidad, indignación y vergüenza”. A pesar de su actual falta de genuina pertinencia, el PPD seguirá vivo. Por supuesto. ¿Sin el PPD, de dónde seguiría su liderato chupando para traernos la independencia “por la cocina”?

Luego de tanto cacareo y reuniones inconsecuentes, lo que posiblemente el PPD nos haya dejado para septiembre sea el huracán categoría 5 Yulín como muy probable candidata a la gobernación. Los llamados soberanistas (independentistas) que hoy dominan ese partido exigirán una primaria y cerrarán filas detrás de ella. Igualmente -ante el llamado de Yulín a las alianzas- la mayoría de los independentistas que quedan en el PIP y los antiamericanos realengos se unirán a la primaria del PPD para elegir a una independentista, revolucionaria, populista de izquierda y socialista como candidata a la gobernación.

Este personaje ha manifestado que de llegar a la gobernación convocará una Asamblea Constitucional de Delegados para decidir el estatus de Puerto Rico. Esa asamblea tendrá el apoyo de sectores de la prensa izquierdista, del liderato de la Iglesia Católica y estará amañada para que se opte por la libre asociación / independencia para así solicitársela a los Estados Unidos.

Para Puerto Rico obtener la libre asociación tiene primero que ser un país libre e independiente para entonces -si es que los EE.UU. lo desea- negociarla mediante un tratado con la nación.

A los que creen que, aunque el PPD lo proponga, los Estados Unidos no habrá de darnos la libre asociación/independencia pues no interesan salir de nosotros, les recuerdo las palabras de presidente George W. Bush el 1ro. de mayo de 2003, cuando -a pesar de que había grandes dudas en el Pentágono de si la Marina debía dejar a Vieques por su valor militar y porque no había evidencia científica confiable de daño alguno a la salud de la población- ordenó la salida de la Isla Nena señalando: “Son nuestros amigos y vecinos y no nos quieren allí… nos vamos”. No olvidemos el señalamiento de los lideres independentistas: primero Vieques… después Puerto Rico.

Amigos populares, quítense la venda de los ojos… el PPD de hoy es mayoritariamente independentista y quiere la independencia, pero no te lo dicen claramente porque saben que en Puerto Rico esa palabra es tabú. El 28 de agosto de 2016, en su asamblea de programa, ese partido aprobó: “El PPD abogará por que se incluya en cualquier proceso de consulta o negociación sobre el destino político final del pueblo de Puerto Rico una nueva relación política de asociación por convenio entre los Estados Unidos de América y el pueblo de Puerto Rico. Esa nueva relación política estará cimentada en cinco puntos: claramente no colonial y no territorial, fundamentada en la soberanía del pueblo de Puerto Rico…”, etcétera. Amigo popular, esa nueva relación es la libre asociación, que es la independencia, pero son hipócritas y ladinos y te la disfrazan y atenúan. Te dicen que quieren la libre asociación con ciudadanía americana, con pasaporte americano, con un paquete de ayudas billonarias y todo lo más que puedan sacar. ¡Como si el Congreso fuera tonto!

No tengo dudas de que el Congreso y el presidente -quien quiera que sea- nos darán la estadidad, pero solo si votamos por ella contundentemente en un referéndum congresional: estadidad sí o no. No sigamos siendo víctimas del histórico sabotaje del PPD para continuar manteniendo la colonia de la cual vive su liderato hasta atosigarnos la independencia y no por la cocina, sino por petición de una asamblea constitucional amañada.

Tenemos que acabar de decidir pues tanto el presidente como el Congreso ya se están hartando de la colonia que somos y nos lo han dejado saber claramente para ver si acabamos de indignarnos y actuamos.

Tengamos mucho cuidado con el huracán Yulín que para septiembre nos ha dejado el PPD pues es mucho peor que María.